Preguntar cuánto cuesta una página web es razonable. El problema aparece cuando se comparan como equivalentes una plantilla configurada, una landing, un sitio corporativo y una experiencia conectada con ventas, contenido, SEO y analítica. El precio cambia porque el resultado esperado también cambia.
El rango de NOMA para una web empresarial
Para un sitio comercial o corporativo de alcance acotado, nuestro punto de partida es $2.490.000 CLP + IVA. El rango habitual llega hasta $4.900.000 CLP + IVA y contempla estrategia, arquitectura, contenido del recorrido, UX/UI responsive, desarrollo, SEO técnico, analítica, QA, documentación y transferencia.
La duración típica es de 6 a 10 semanas. No usamos este rango para un eCommerce, un portal con autenticación, un marketplace ni un desarrollo transaccional a medida: esas soluciones tienen dependencias, riesgos y criterios de aceptación diferentes. Puedes revisar el alcance e inversión publicados antes de solicitar una evaluación.
Una cotización baja puede ser correcta para un alcance pequeño. Se vuelve cara cuando omite la parte que el negocio necesita para vender, medir u operar.
Qué estás comprando realmente
| Componente | Decisión que resuelve | Qué debería quedar |
|---|---|---|
| Estrategia | Qué debe lograr la web | Objetivo, audiencias, propuesta y acción principal |
| Arquitectura y copy | Qué explicar y en qué orden | Mapa de contenidos, mensajes y jerarquía |
| UX/UI | Cómo facilitar la decisión | Recorridos y diseño responsive validable |
| Desarrollo | Cómo funcionará y se mantendrá | Sitio implementado, CMS e integraciones acordadas |
| SEO y analítica | Cómo será encontrado y medido | Base técnica, metadatos, eventos y controles |
| QA y transferencia | Cómo publicar sin una caja negra | Pruebas, documentación, accesos y handoff |
Google recomienda que el contenido use el lenguaje que las personas buscarían, que los enlaces sean rastreables y que la experiencia sea útil. También define Core Web Vitals como medidas de carga, interactividad y estabilidad visual observadas en uso real. Esto explica por qué SEO y performance no deberían aparecer como parches posteriores: forman parte de la calidad del producto web desde el inicio.
Las seis variables que mueven la inversión
- Cantidad de páginas, plantillas y recorridos. No es lo mismo una única oferta que varias líneas de negocio con decisiones diferentes.
- Estado del contenido. Migrar, reescribir, producir imágenes o traducir demanda más trabajo que publicar material ya validado.
- Integraciones. CRM, agenda, pagos, inventario, autenticación o APIs agregan lógica, pruebas y excepciones.
- Profundidad de investigación. Entrevistas, datos, pruebas de usuario y revisión comercial mejoran la decisión, pero amplían el alcance.
- Complejidad técnica. Requisitos de seguridad, rendimiento, accesibilidad o infraestructura modifican diseño y desarrollo.
- Capacidad de validación. Un sponsor disponible y responsables claros reducen esperas y reprocesos.
- ¿Incluye estrategia y contenido o solo diseño visual?
- ¿Define páginas, plantillas, integraciones y exclusiones?
- ¿Incluye SEO técnico, analítica y criterios de performance?
- ¿Aclara responsables, rondas de validación y criterios de aceptación?
- ¿Los activos, cuentas, código y documentación quedan bajo control del cliente?
Tres escenarios que no deberían cotizarse igual
1. Landing para validar una oferta
Necesita una propuesta, una audiencia, evidencia, una acción principal y medición. Puede ser un alcance acotado si no exige integraciones complejas ni un sistema editorial amplio.
2. Sitio corporativo que debe generar oportunidades
Requiere ordenar servicios, casos, industrias, contenidos, formularios, CRM y analítica. La arquitectura importa tanto como el diseño porque distintas intenciones necesitan páginas dominantes y rutas claras.
3. eCommerce o portal transaccional
Incorpora catálogo, disponibilidad, precio, pagos, despacho, identidad, estados, seguridad y operación. Evaluarlo con el rango de un sitio corporativo ocultaría las principales dependencias.
Cómo decidir si necesitas crear, rediseñar u optimizar
Crear desde cero tiene sentido cuando todavía no existe una base operable. Rediseñar es razonable cuando cambió la propuesta, la arquitectura quedó obsoleta o la plataforma bloquea evolución. Optimizar suele ser mejor cuando el sitio ya tiene tráfico, una oferta comprensible y evidencia suficiente para intervenir fricciones específicas.
Antes de pedir una cifra cerrada, define la acción de valor, las audiencias, las restricciones y la evidencia disponible. Una primera lectura debería permitir escoger la ruta correcta sin obligarte a inventar un brief perfecto.
¿Qué tendría que poder entender, hacer y medir una persona que hoy tu web no facilita?
La respuesta permite dimensionar un resultado. Sin ella, la cotización solo compara horas y pantallas.
